El 59,6% no cree que ETA ganase el relato de su final

La última víctima de la banda terrorista ETA fue el policía francés Jean-Serge Nerin, fallecido durante un tiroteo contra miembros del grupo armado el 16 de marzo de 2010. Antes de él, 857 asesinados más, 3.000 atentados y más de 7.000 afectados. Dos años más tarde, en 2012, la banda comunicó públicamente el cese de los atentados. Finalmente, el día dos de mayo de este año, llegó el anuncio definitivo a través del que, mediante un comunicado, anunciaban el «desmantelamiento de todas sus estructuras y el final de su trayectoria y su actividad política». Para oficializar este anuncio, ETA organizó dos días después un «encuentro internacional» sobre el fin de su actividad en Cambo-les-bains, una localidad situada al sur de Francia. La democracia consiguió derrotar a los asesinos después de cincuenta años de actividad en los que el terror se apoderó del conjunto de los españoles. Pese a la disolución de los etarras, muchos piden que España muestre la realidad a las generaciones venideras, ya que el 81,9% de los ciudadanos cree que los jóvenes tienen un profundo desconocimiento de lo que han supuesto los terroristas en nuestro país. Otros piden que el Gobierno no negocie ninguna ventaja motivada por el final de su trayectoria, ya que el 77,5% no cree que el Estado deba conceder prerrogativas a la banda tras su disolución. Además, un 59,6% no cree que la banda esté ganando la batalla del relato tras su disolución porque son conscientes de que su final viene motivado por su falta de recursos económicos y armamentísticos. Por último, un 56,4% pide que se recuerde más a las víctimas y les parece que no son tenidas en cuenta lo suficiente.

Source: NGT

Tagged with:    

About the author /


Related Articles