El apoyo tácito del presidente

EE UU conmemoró ayer el primer aniversario de las marchas supremacistas en la ciudad de Charlottesville en medio de un creciente aumento de la tensión racial. ¿Debería el presidente ser más combativo con los grupos supremacistas?

Creo que sí. Desde que en 1960 aparecieron los movimientos de derechos civiles, todas las formaciones políticas consesuaron la denuncia a los grupos que generan odio. La respuesta de Trump al asesinato de Charlottesville el año pasado fue básicamente ignorar el asesinato de la joven y luego afirmó que había mucha gente buena en ambos lados. Con esa actitud permitió que los grupos racistas se liberaran, indignando a muchos sectores. Muchas personas estaban enfadadas. No debería ser difícil denunciar a las personas que usan símbolos nazis.

¿Han crecido los delitos de odio en el país desde la llegada de Trump? ¿Son los negros quienes los sufren más?

Eso parece. Según varios análisis del FBI, que recopila estos tipos de agresiones, los ataques a negros y otras minorías crecieron en 2017.

¿Está el presidente apoyando o denunciando a las asociaciones supremaciastas?

No ha hecho mucho para apoyarlos directamente, pero algunas de sus políticas parecen alinearse con los deseos de estos grupos. También hay algunas conexiones indirectas entre algunos de estos grupos y algunos «think tanks» antiinmigración de extrema derecha que tienen influencia sobre la Administración. En mi opinión, les ofrece apoyo tácito al no denunciarlos claramente.

Source: NGT Internacional

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