El Gobierno no asistirá a la controvertida toma de posesión de Torra

El presidente electo, Quim Torra, ha llegado pasadas las 10.15 horas al Palau de la Generalitat para tomar posesión, a las 11.30 horas, como nuevo jefe del gobierno catalán, en un acto que se enmarcará “en la estricta legalidad catalana”, según ha explicado la Generalitat en un comunicado.

El acto tendrá lugar de manera excepcional en el Salón Verge de Montserrat del Palau de la Generalitat y no en el Salón de Sant Jordi, como era habitual en este tipo de ceremonias.

Será un acto breve, discreto, sin parlamentos y sin apenas invitados, en el que sí estará presente el presidente del Parlament, Roger Torrent.j El primero en tomar la palabra será el secretario de Govern, Víctor Cullell, que leerá el decreto de nombramiento, antes de que Torra pronuncie la fórmula para prometer el cargo.

El Gobierno ha dejado claro que no asistirá a la toma de posesión del presidente electo de Cataluña, Quim Torra, porque “desde la Generalitat se le ha intentado imponer el nivel de la delegación gubernamental, cosa que no ha aceptado”, han informado fuentes del Ejecutivo.

Asimismo, el Gobierno considera que “el modelo de acto organizado por la Generalitat degrada la propia dignidad de la institución”.

Tres días después de ser investido como presidente de la Generalitat y 24 horas después de aparecer publicado su nombramiento en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) sancionado por el Rey Felipe VI, Quim Torra tomará hoy posesión del cargo. El acto, que pretende volver a escenificar la «excepcionalidad» que quiere otorgar JxCat a la legislatura, será de perfil bajo.

Lo que sí se ha convertido en una práctica habitual en el independentismo y se repetirá hoy es la fórmula para jurar el cargo, que no hará ninguna mención ni a la Constitución ni al Estatuto. Como ya ha avanzado el propio Torra, se calcarán los términos que ya se emplearon con su antecesor, Carles Puigdemont: «¿Promete cumplir lealmente las obligaciones del cargo de presidente de la Generalitat con fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representado por el Parlament?», planteó entonces la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

Este enunciado, sin embargo, no acarreará consecuencias penales, ya que existe jurisprudencia en este sentido a raíz del caso de Puigdemont –a diferentes querellas, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sentenció que no existe ninguna obligación legal de jurar lealtad a la Constitución–. En todo caso, más allá de estas excentricidades y de la intimidad que pretende Torra para proyectar la «tristeza» de la situación, el acto tendrá poco margen para las irregularidades, ya que están trabajando en su preparación tanto servicios del Gobierno como de la Generalitat. Asimismo, una de las incógnitas que quedan por resolver es quién le entrega la medalla presidencial, algo que normalmente hace el presidente saliente. Ahora, eso no será posible, y el candidato previsible para hacerlo es el presidente del Parlament, Roger Torrent. En esta línea, existe ya un precedente con el ex president Pasqual Maragall, cuando lo hizo el presidente del hemiciclo Ernest Benach. Con este paso, queda despejada, por el momento, la presidencia de la Generalitat –Torra ya advirtió de que es el president provisional y aseguró que se esforzará porque Puigdemont vuelva a ser el titular de la Generalitat–. Ahora, el protagonismo lo tomará la composición del Govern, que todavía está acabando de pulirse y hasta la semana que viene no se prevé que esté a punto, aunque ya se sabe que los ex consellers de ERC, menos Comín, han renunciado. El próximo miércoles habrá Pleno y se espera que Torra pueda acudir para dar cuenta de los miembros de su Ejecutivo, pero ese punto todavía sigue en el aire. La controversia con el nuevo Govern, en todo caso, radicará en la intención de restituir a algunos consellers cesados con la aplicación del artículo 155.

Source: NGT

Tagged with:    

About the author /


Related Articles