España despliega drones en Irak por primera vez

Las Fuerzas Armadas españolas están desplegadas desde enero del pasado año 2015 en Irak como parte de la Coalición Internacional contra el Daesh. Desde entonces, su función ha sido la de adiestrar a los militares iraquíes para que sean capaces de hacer frente a los terroristas del Estado Islámico, algo que han demostrado en importantes batallas como las de Ramadi o Mosul. A los militares se sumaron a principios de este mismo año 25 guardias civiles, que realizan la misma función con la Policía iraquí. Y ahora, con 531 efectivos españoles en el país asiático, España ha desplegado nuevos instrumentos para garantizar la seguridad de los instructores allí desplazados: seis drones que desde el cielo vigilarán cualquier posible ataque contra las tropas españolas.

Se trata de aeronaves no tripuladas «Scan Eagle» pertenecientes a la Undécima Escuadrilla de Aeronaves de la Armada, un aparato que ha demostrado con éxito sus capacidades en la operación «Atalanta» contra la piratería en el Índico y que ahora, por primera vez, se estrena en el teatro de operaciones de Irak.

El equipo encargado de controlar estas aeronaves está formado por siete miembros de la Escuadrilla: dos operadores y cinco mantenedeores, a los que acompañan otros dos analistas de inteligencia (uno de la Armada y otro de Infantería de Marina). Y al frente de todos ellos se encuentra el capitán de corbeta Santiago Yáñez, jefe de la Undécima Escuadrilla. Tal y como explica a LA RAZÓN, llegaron hace poco más de una semana al país árabe, donde tuvieron que habilitar una zona para sus sistemas y montar todo el operativo que acompaña a los drones. Su intención es la de poder comenzar la misión asignada antes de que acabe el mes, una vez hayan concluido todos los preparativos, obtenida la certificación correspondiente y después de realizar una serie de vuelos de prueba que confirmen que todo está listo.

Su centro de operaciones se sitúa en una base cerca de Bagdad, desde donde realizarán «misiones de vigilancia y reconocimiento para apoyar y dar seguridad a los efectivos de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra que instruyen a los militares iraquíes», explica Yáñez. Gran parte del entrenamiento se realiza al aire libre, en campos acotados, por lo que la presencia de estos drones en el aire durante los «cursos» permitirá observar cualquier movimiento extraño o susceptible de ser un ataque.

Pero, además, también pondrán los drones españoles a disposición de la Coalición Internacional, ya que sus capacidades –tienen una autonomía de unos 100 kilómetros–, les permitirán «dar apoyo en tareas de reconocimiento e inteligencia» a las unidades de otros países desplegadas en Irak. Tal y como asegura la Armada, este despliegue mejorará sensiblemente las capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento del contingente español.

La presencia de los drones en Irak permitirá no sólo garantizará la seguridad de los instructores españoles para anticiparse ante cualquier posible amenaza, sino que también ayudará a tener controlada la zona en la que trabajan con los soldados del país gracias al análisis exhaustivo de las imágenes que tomen los aparatos. Es ahí, en las labores de inteligencia, donde el «Scan Eagle» se convierte en un arma fundamental, algo que los drones ya demostraron, por ejemplo, en Afganistán.

La Undécima Escuadrilla cuenta en España con dos sistemas completos «Scan Eagle», compuestos cada uno por cuatro drones, y espera la llegada del último, que tendrá cinco aeronaves. Y para esta misión, que Yáñez califica de «muy importante para nosotros», optaron por desplegar un sistema completo con seis aparatos para estar siempre preparados y no dejar nada al azar.

La intención es que la Escuadrilla esté en Irak al menos durante los próximos seis meses, aunque el personal será relevado a mitad de la misión. Del éxito de este despliegue dependerá que se amplíe su presencia en suelo iraquí.

Si bien esta misión en Irak es nueva para la joven Undécima Escuadrilla (creada en 2014) y su «Scan Eagle», cuenta ya con experiencia en operaciones en el exterior, como es el caso de «Atalanta», donde desde el cielo observaban los movimientos de los piratas somalíes y sus campamentos.

En total, la Escuadrilla ha realizado desde el año 2015 un total de tres despliegues a bordo de buques de la Armada desplegados en el Cuerno de África como unidad aérea embarcada y han sumado más de 500 horas de vuelo, en las que han obtenido importantes imágenes, claves para la misión.

Source: NGT

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