Imparable Valverde

Alejandro Valverde tuvo tiempo de mirar hacia atrás, levantar los brazos, disparar una flecha, la quinta, la cuarta consecutiva, y disfrutar las últimas pedaladas de su triunfo en la Flecha Valona. “Es una carrera a la que tengo cogida la medida”, explicaba con una sonrisa después de cruzar la meta. Por eso no se puso nervioso cuando tocó trepar al muro de Huy por última vez. Bob Jungels, el luxemburgués que había arrancado con fuerza kilómetros atrás, fue engullido con facilidad por el grupo mandado por Dani Moreno. Valverde iba detrás, esperando su momento, siempre bien colocado. Tampoco se alteró cuando el joven francés David Gaudu arrancó. Era el momento que esperaba. Gaudu, sin quererlo, se convirtió en su lanzador. Valverde lo siguió y no esperó mucho para atacar. Tiene medidas las pedaladas que necesita para ganar allí. Nadie pudo seguirle. La recuperación de Dan Martin sólo le sirvió para ser segundo, como acostumbra últimamente cuando se enfrenta al ciclista de Movistar. Ya perdió dos etapas ante Alejandro en la Volta a Cataluña.

La arrancada de Valverde hizo inútiles los 200 kilómetros anteriores. De nada sirvió la aventura del italiano De Marchi. Tampoco la del luxemburgués Jungels, que fue a agotarse en las rampas del último muro. Jungels había saltado para encontrarse con De Marchi, un profesional de las escapadas, y se libró de él con facilidad. A falta de 7 kilómetros tenía 50 segundos de ventaja. Mil metros después su diferencia se había reducido a casi la mitad. Para eso trabajaba Sky por detrás. Para eso había trabajado Movistar durante toda la carrera. Cuando llegaron los momentos decisivos, Valverde tenía aún a Herrada, Rojas y Dani Moreno con él. “El equipo ha estado trababajando desde el kilómetro cero convencido de que podíamos ganar”, agradecía después Valverde.

Nada podía evitar el abrazo a Juan Carlos Escámez, su masajista, nada más cruzar la meta. Escámez lo levantó en brazos y Valverde, al volver a pisar el suelo, dio un beso a la cámara de televisión sin perder nunca la sonrisa. No es extraña tanta felicidad. Alejandro, que cumplirá 37 años el próximo martes, vive su mejor momento. Esta temporada ha ganado la Vuelta a Andalucía, la Volta a Cataluña y la Vuelta al País Vasco, todas por delante de Alberto Contador, además de cinco etapas entre las tres carreras y la Vuelta a Murcia. “Naturaleza”, decía él cuando le preguntaban tras la carrera. “Tengo, confianza, fuerza. Estoy en una gran condición física y he sabido aprovecharla”, aseguraba con la misma naturaleza con la que se impuso a sus rivales. Valverde suma ya 107 victorias en toda su carrera. Y todavía le quedan dos años más de contrato con Movistar. Por eso no es extraño que confirmara su presencia el próximo año en la carrera. “Me siento muy bien. El año que viene si no pasa nada vendré otra vez. No sé si a ganar, pero vendré”, decía. Pero Alejandro sólo sabe correr para ganar.

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