Las diferencias entre Merkel y Schulz obligan a prolongar las negociaciones

La incertidumbre continúa. La reforma del sistema sanitario y los contratos temporales entorpecieron ayer la recta final del las negociaciones entre conservadores y socialdemócratas hasta el punto que ambas partes no consiguieron cerrar el acuerdo de gobierno, tal y como estaba previsto. Según el calendario fijado antes de comenzar esta última ronda negociadora, ayer debería haberse presentado un pacto para una nueva Gran Coalición, pero ya entonces se previeron dos posible días extras de reuniones. Una prórroga que finalmente, y ante la falta de consenso entre los dos bloques, se pondrá en funcionamiento. Las conversaciones continuarán hoy y, según la prensa alemana, podrían alargarse incluso durante el martes. Ya antes del encuentro de ayer, tanto Angela Merkel como el líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, reconocieron que persistían puntos “importantes” sin acuerdo. “No podemos decir lo que va a durar ya que hemos trabajado bien hasta ahora, pero todavía quedan puntos importantes que tienen que ser aclarados”, admitió también Merkel a su llegada a la sede del SPD, donde se dieron cita conservadores y socialdemócratas. Por su parte, Schulz confirmó la falta de acuerdo en tres asuntos clave para el SPD, que quiere acabar con los contratos temporales injustificados, garantizar la igualdad de trato en los seguros sanitarios y mejorar el acceso a la vivienda, sobre todo en alquiler. De hecho, Schulz pronosticó una sesión “hasta tarde por la noche” y aseguró no poder “prometer que se trate del último día de negociaciones”. La situación actual empieza a agotar la paciencia de los alemanes. Según un sondeo de la televisión pública ARD, el 71% de la población afirma no entender por qué “se tarda tanto tiempo para formar el gobierno”. Con todo, pocos en el país pronostican un fracaso de esta última ronda negociadora aunque no por ello se ve cercano el fin del bloqueo político. Con el acuerdo de coalición firmado, se abrirá el plazo para informar del mismo a los más de 440.000 militantes del SPD, de cuyo voto dependerá en última instancia si se formaliza una nueva alianza con Merkel. Las afiliaciones al partido están creciendo y la dirección ha acordado que podrán votar todas las personas registradas antes del 6 de febrero. Mientras, las Juventudes Socialdemócratas (Jusos) prosiguen con su campaña de boicot para reunir nuevos militantes que voten en contra de la gran coalición. Su rechazo a un nuevo gobierno con Merkel, que aspira a su cuarta legislatura como canciller, es compartido por distintos sectores del partido, que el pasado 21 de enero votó por un estrecho margen a favor de iniciar las negociaciones con los conservadores.

Source: NGT Internacional

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