Los héroes no anónimos del Mediterráneo

Al jugador de baloncesto Marc Gasol le asociamos con la NBA, con la victoria en el Mundial de 2006 y de los europeos de 2009 y 2011. A partir de ahora, su rostro y su nombre también van de la mano de la solidaridad y la sensibilidad ante la dramática situación que sufren miles de personas en aguas del Mediterráneo. Gracias a él, Josefa, una camerunesa de 40 años, está viva.

El deportista ha sacrificado sus vacaciones para embarcarse en el barco de salvamento de la ONG española Proactiva Open Arms que patrulla las aguas internacionales en busca de pateras a la deriva con migrantes que huyen del horror de la guerra, de la esclavitud en su países o de la pobreza. Ha sido testigo de cómo el Mediterráneo sigue tiñéndose de un color rojo cada vez más intenso, el de los anónimos que mueren cada día intentando alcanzar Europa. En una rueda de prensa, ha explicado que durante la noche del 16 al 17 de julio estuvieron pendientes de las llamadas del mercante «Triades» a los guardacostas libios advirtiendo del riesgo de hundimiento de una embarcación atestada de migrantes, pero finalmente el carguero dejó el lugar. Se dirigieron hacia las últimas coordinadas que se habían comunicado y al llegar se encontró que la patrullera libia se había marchado dejando restos de la embarcación de los migrantes y tres cuerpos del que uno dio signos de vida y fue sacado del agua por los socorristas voluntarios. «Uno de los cuerpos es Josefa y está con vida. Está aguantándose con el codo y luchando por su vida», ha contado Marc Gasol que tiene clavada la «imagen indescriptible de un niño pequeño que parecía dormido», el cadáver de la víctima menor, de entre 3 y 6 años, junto al de una mujer, de entre 30 y 40 años. «¿Cómo puede ser que haya una persona en el mar que se haya dejado atrás? Y un niño, alguien ha sido capaz de dejarlo ahí. Necesito que alguien me responda, como ciudadano, como ser humano, porque no entiendo cómo alguien es capaz de hacer algo así», ha denunciado.

Afectado por la tragedia, el jugador ha demostrado que es un hombre de hechos y no solo de palabras. Sin embargo, su actuación a bordo del Open Arms ha desatado críticas de algunos sectores que tachan de oportunista al jugador. Unas acusaciones sin fundamento, según denuncian otros dos rostros conocidos, que con su imagen han ayudado a visibilizar el drama de los refugiados. Son el también jugador de baloncesto Jordi Villacampa y el actor y presentador Jorge Fernández.

Source: NGT Internacional

Tagged with:    

About the author /


Related Articles