Puigdemont vs. Boadella: Choque de legitimidades

La idea de Tabarnia, que est√° encontrando amplio eco en las redes sociales, ha resultando ser una de las cosas m√°s divertidas e imaginativas ofrecidas por la controversia catalana en las √ļltimas semanas. A unos cachondos se les ocurri√≥ aplicar los mismos argumentos usados por el independentismo, pero al rev√©s. Datos en mano, propusieron en la regi√≥n la emancipaci√≥n de las provincias m√°s perjudicadas por el catalanismo. Al usar estrictamente los mismos trucos de pensamiento separatista, eso les permit√≠a argumentar un id√©ntico expolio fiscal a escala regional, puesto que las provincias no catalanistas pagar√≠an m√°s y recibir√≠an menos de la caja com√ļn auton√≥mica. Tambi√©n denunciaban el d√©ficit democr√°tico catal√°n porque en virtud de una ley obsoleta el voto de un habitante de zona catalanista vale el doble que el de una zona donde ganan los constitucionales. Como era de esperar, una broma practicada seriamente ha resultado tener m√°s l√≥gica y coherencia que la idea independentista, la cual se quer√≠a a s√≠ misma grave, sagrada, majestuosa, institucional, pero que, al intentar ponerse en marcha con trampas poco serias, se ha quedado en broma grotesca. Si el ex presidente Puigdemont quer√≠a pasar por moderno y futurista, pretendiendo que se puede gobernar una comunidad aut√≥noma por Skype, ahora le sale a la contra algo que todav√≠a le supera a√ļn m√°s en modernidad: una naci√≥n digital que hace saltar por los aires el mito de los pa√≠ses catalanes y dinamita esa Catalu√Īa una, grande y libre que quer√≠a Rufi√°n.

Tabarnia, al erigirse como mundo de ficción, resulta ser además patria mental muy adecuada para ser habitada por artistas. Ya hay un montón de catalanes ingeniosos jugando jocosamente con ese espacio. Uno de los más grandes, Albert Boadella, ha detectado perfectamente cuanto de grotescamente cómico había en las urgentes y constantes apariciones por Skype del ex presidente. Porque Carles Puigdemont, patéticamente, quiere mantener vivas las llamas de la atención para que no se olviden de él. Y dado que Boadella, pese a sus detractores, sigue siendo grande, muy grande, y tiene toda una vida de experiencia con la sátira, sabe cuánta comicidad hay en las representaciones de los políticos desesperados. En otros países, artistas como Darío Fo han alcanzado el Nobel por menos razones, casi tan solo por compartir con el catalán esos rasgos del arte que incide en la realidad sociológica de su entorno. Albert Boadella ha hecho esa tarea repetidamente en nuestro país pero, además, con más carpintería teatral, más multiplicidad de niveles y más complejidad técnica y estética que el dramaturgo italiano.

Por eso es un placer pensar que nuestro c√≥mico anuncia mensaje de Skype (como presidente de Tabarnia en el exilio) este martes en la jocosa presentaci√≥n oficial de la ocurrencia. Nadie va a querer perd√©rselo. Vamos a encontrarnos, pues, un fabuloso choque de legitimidades c√≥micas. Primero, dejaremos hablar al carlista por su Skype a trav√©s de TV3 y nos reiremos un rato. Y luego escucharemos al presidente de Tabarnia en el exilio (tan autoproclamado como el otro), quien seguro dir√° algo sabroso e irreverente, y nos reiremos todav√≠a m√°s. Por supuesto, la Uni√≥n Europea ya ha dejado claro que, en el mundo civilizado, no existe legimitidad sin legalidad previa. La ventaja de Boadella, m√°s formado intelectualmente, es que lo sabe. La flaqueza del dirigente destituido es que se empe√Īa en negarlo obstinadamente, convirtiendo sus apariciones en mera representaci√≥n. Y, amigo, en el terreno de la representaci√≥n me temo que el habitante de Bruselas corre el riesgo de ser ampliamente batido por la experiencia profesional del c√≥mico.

Habida cuenta de que vamos a asistir a un choque maravilloso de legitimidades teatrales, cabr√≠a apuntar una propuesta: si los espect√°culos medi√°ticos de Puigdemont vienen canalizados y financiada su emisi√≥n por TV3 ¬Ņno ser√≠a l√≥gico que pudi√©ramos disfrutar de innumerables interludios del presidente de Tabarnia, emitidos desde su exilio y producidos por TVE? Uno no sabe a qu√© est√° esperando la televisi√≥n espa√Īola o una de las cadenas generalistas para producir un programa de humor que levante acta de las delirantes y c√≥micas conductas que se est√°n dando en Catalu√Īa. Un mill√≥n de audiencia est√° ah√≠, reflejada en las actas de las √ļltimas elecciones. Porque muchos todav√≠a se acuerdan de aquellas irreverentes series de Els Joglars, como ¬ęSomos una maravilla¬Ľ, ¬ęYa somos europeos¬Ľ u ¬ęOrden especial¬Ľ, en las que hace dos d√©cadas se dedicaban a parodiar en el canal regional los vicios de la sociedad catalana y espa√Īola. Seguro que en este momento hay, en alguna cadena, un director de programas con una mesa muy grande, vac√≠a de proyectos, pensando con qu√© va a llenar la pr√≥xima temporada. ¬ŅQue tal unas ¬ęCr√≥nicas de Tabarnia¬Ľ? La tradici√≥n cultural enraizada en la s√°tira, que abarca en Occidente desde Jonathan Swift hasta Mark Twain pasando por el Quevedo de ¬ęLos sue√Īos¬Ľ, estar√≠a una vez m√°s de enhorabuena.

Source: NGT

Tagged with:    

About the author /


Related Articles