Putin amenaza a Kiev por los «riesgos de su provocación»

El conflicto naval ocurrido el domingo en el mar Negro, visto por Rusia como «una provocación», y por Ucrania como «un acto de agresión», elevó las tensiones en la región y despertó la preocupación de casi todas las capitales europeas. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, expresó ayer en una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, la «seria preocupación» de Moscú por la decisión de Kiev de poner en alerta a su Ejército y declarar el estado de excepción en varias regiones del país

Al cierre de esta edición, los tres buques ucranianos apresados por las autoridades de Rusia estaban en el puerto de Kerch bajo custodia. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) confirmó que a bordo de los buques se encontraban dos sus agentes, que, al parecer, dirigían la provocación, según Moscú.

El SBU sostiene que los agentes cumplían tareas de contrainteligencia militar para la Armada de Ucrania y ahora están sometidos a «una presión psicológica y física» por parte de Rusia. El ministro de Infraestructuras de Ucrania, Vladimir Omelyan, ordenó reforzar también la protección de estaciones ferroviarias, aeropuertos y puertos marítimos debido a la ley marcial implantada en diez regiones del país.

Un tribunal de Simferópol, en Crimea, dictó dos meses de aresto para tres de los 24 marineros ucranianos acusados de violar la frontera estatal rusa. El SBU, junto con la Fiscalía militar de Ucrania, acusó a ocho militares rusos de apoderarse de barcos ucranianos en el estrecho de Kerch. La portavoz de la Fiscalía, Larisa Sargan, comunicó que se les imputarán pronto los cargos de «preparar y librar una guerra de agresión», «tentativa de delito» y «asesinato premeditado».

Ante los argumentos de Kiev, que alega que fue violada la libertad de libre navegación en el estrecho de Kerch, estipulada por el acuerdo bilateral entre Rusia y Ucrania, el Servicio de Seguridad de Rusia (FSB) informó en un comunicado que las aguas incursionadas por Ucrania pertenecían a Rusia aún antes de la «adhesión» de Crimea e insistió una vez más que los marineros ucranianos no habían informado de su travesía en tiempo debido a los guardacostas rusos e incluso fueron avisados de que el paso estaba provisionalmente cerrado. Según el FSB, los barcos ucranianos «llevaban armas y municiones» (lanzagranadas, granadas y ametralladoras).

El lunes, el Consejo de Seguridad de la ONU con siete votos, entre ellos de EE UU, bloqueó la iniciativa de Rusia de examinar el incidente en el estrecho de Kerch, algó que, según el embajador ruso ante la OTAN, Alexander Grushko, «comprueba las verdaderas intenciones de los países occidentales de utilizar la crisis en Ucrania con fines geopolíticos». El enviado ruso en la ONU, Dmitri Polyansky, dijo que la reacción de Occidente animaría a Kiev a seguir con las provocaciones.

Moscú insiste en que Kiev busca aprovechar la ley marcial, impuesta ayer durante 30 días en las provincias fronterizas con Rusia, para la campaña presidencial del presidente ucraniano, Petro Poroshenko. El primer ministro de Rusia, Dmitri Medvedev, declaró ayer que Ucrania incluso puede «negarse a celebrar las elecciones» y recordó que el Estado ucraniano vivió situaciones mucho peores, pero ha sido con este incidente cuando ha utilizado la excusa para aprobar la ley marcial.

«Es obvio que hoy el presidente en ejercicio no tiene ninguna posibilidad en la situación actual de ganar las elecciones, e incluso, tal vez, no tenga ninguna posibilidad de pasar a la segunda vuelta, y para lograr ciertas decisiones políticamente beneficiosas para él emprendió esta provocación», recalcó el jefe del Gabinete ruso. Por su parte, el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, reiteró a la Prensa que la ley marcial en Ucrania «podría provocar una escalada de tensiones en la zona del conflicto» referiéndose al sureste del país, controlado por los separatistas.

Confesiones en televisión

Las supuestas declaraciones de 3 de los 24 miembros de la marina de Ucrania detenidos fueron publicadas por la Televisora oficial rusa Rossiya 24. Andriy Drach, quien se identifica como oficial de contrainteligencia de la mariana ucraniana y dice, mirando a cámara: «Los rusos nos advirtieron que estábamos violando la ley. Varias veces nos pidieron salir de sus aguas territoriales».

El presidente de Ucrania prometió que la ley marcial, en vigor desde el miércoles, no implicaría una restricción de los derechos y libertades de los ciudadanos ucranianos. La portavoz del servicio diplomático de la UE, Maja Kocijancic, declaró que Bruselas «valorará en su totalidad la decisión de implementar la ley marcial en cuanto sea publicada». El ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, instó ayer a la UE a que elabore una política común para lograr que Rusia regrese a la legalidad.

Source: NGT Internacional

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