¿Quién marca el tiempo en política?

 

La clave está en los pequeños detalles. De ahí que esta vez nos fijemos en la muñeca.

Ciudadanos se ha convertido estos días en el gran defensor del cambio de hora en España. Una propuesta de hondo calado mediático (que no original) que ha puesto en boca de todos el programa electoral del partido naranja. ¿Estamos de acuerdo con tener la misma hora que Portugal y Reino Unido o preferimos seguir a la par que Francia, Alemania e Italia y disfrutar de las puestas de sol veraniegas a las 10 de la noche?

Esta curiosa propuesta puede estar muy ligada a la pasión que vemos en su líder, Albert Rivera, por los relojes. Mucho dio que hablar su opción naranja (un Swatch Irony X Lite) para el debate que mantuvo en La Sexta con Pablo Iglesias, un hombre que, al contrario que el político catalán, prefiere dejar las muñecas libres de la esclavitud de las agujas. Al jefe de filas de Podemos sólo le vemos pulseras de tela, eso sí, en ambos brazos.

Pero sigamos con Rivera, ya que no sólo de un modelo vive el hombre. Él cuenta con varios. Es posiblemente el líder político que más cambia la apariencia de su muñeca. Según cuentan, firmas como TW Steel y Emporio Armani son otras de sus favoritas a la hora de consultar la hora. Puede que de esta obsesión por cuidar el tiempo nazca esta propuesta de Ciudadanos con la que han conseguido llamar la atención de todos los posibles votantes.

Otro al que le hemos visto con varios modelos a lo largo de esta legislatura es Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno sigue la línea discreta que caracteriza su estilo y en el terreno relojero tampoco se permite grandes estridencias. Un modelo de Hamilton ha sido su apuesta más cercana a la alta relojería que le hemos visto mientras que, en otras ocasiones, ha preferido modelos algo más económicos que no llegaban a superar los 100 euros. Muchos recordarán todavía su modelo azul de la firma Kronos con el que le vimos en el Parlamento durante su debate de investidura.

Lo que más caracteriza a las apuestas de Rajoy en relojería es el carácter deportivo de sus modelos. Detalles como las correas de caucho, potentes cajas con varios pulsadores o esferas con diversos contadores suelen ser constantes en la muñeca del presidente.

Concluimos así que tanto Rajoy como Rivera se permiten el lujo de cuidar su muñeca pero, eso sí, siempre con un presupuesto ajustado, lejos de importantes nombres de altas cifras, una actitud responsable en un momento de crisis donde cualquier pequeño gesto se observa con diligencia y pasa a ser tema nacional.

En cambio, el político que falta en este juego de cuarto, Pedro Sánchez, es el más sobrio del grupo. Si nos fijamos en sus muñecas (muchas veces expuestas por su costumbre de remangarse las mangas de la camisa) observaremos que siempre van desnudas. A Sánchez parece que los tiempos se los marcan otros.

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