Soto del Real dispersa a los presos «vip» para evitar camarillas

La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha optado por separar, en módulos diferentes, a los internos «vip» que han ingresado en los últimos meses en la cárcel de Soto del Real, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto.

El ex presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y su hijo Gorka –en libertad desde el pasado 1 de agosto tras pagar sendas fianzas de 300.000 y 150.000 euros– tuvieron como «anfitriones» y «guías», sobre las normas del citado centro, al ex presidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González y a su hermano Pablo (que abandonó el centro el pasado 27 de julio al abonar una fianza de 200.000 euros). Coincidieron en el módulo 1 y solían compartir paseos por el patio.

Tras ser detenidos en la «operación Soule», los Villar ingresaron en el citado módulo 1, pero Ignacio González fue trasladado al módulo 10, en el que cumple condena el ex presidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán.

Por lo que respecta a Jordi Pujol Ferrusola (que puede abandonar la cárcel si paga la fianza de tres millones de euros que le impuso la Audiencia Nacional a finales de junio), está en el 4, al igual que el ex presidente del Barcelona Sandro Rosell. Los internos no tardaron en darle nombre a dicho módulo: «Can Barça» o «La Masía».

Los Villar, según las citadas fuentes, se adaptaron sin problemas a la vida penitenciaria y rápidamente empatizaron con otros reclusos de su módulo (de hecho, al salir de la cárcel el ex presidente de la RFEF agradeció el trato que les brindaron los internos). No hubo que suministrarles ningún tipo de tratamiento a base de ansiolíticos, como ocurre en otros casos, para tranquilizarles ni, por supuesto, aplicarles protocolos para evitar que pudieran autolesionarse o, incluso, suicidarse.

Villar padre, que compartió celda con su hijo, corría todos los días por el patio y, nada más ingresar, solicitó un televisor, algo que está dentro de las normas penitenciarias.

El hecho de que fuese separado de Ignacio González podría estar relacionado con las informaciones aparecidas tras su detención, en el sentido de que planificaron la realización de algunos negocios de forma conjunta. En ese caso, que estuvieran juntos podría entorpecer las investigaciones en marcha.

El módulo 1 está considerado el más «pacífico» y, en principio, está ocupado por internos que ingresan por primera vez en la cárcel; los que ya tienen una elevada edad y los que han demostrado una mayor aceptación de las normas.

El precio de la televisión que solicitó Villar es de 270 euros y, como el resto de internos, se abona con el dinero del que pueden disponer semanalmente, que es de 100 euros (en su caso, pasó menos de dos semanas en prisión). El que fuera todopoderoso «factotum» del fútbol español y, en cierto modo, del europeo, tenía que limpiar su celda, labor que compartía con su hijo.

Al igual que los demás reclusos, los presos «VIP» deben cumplir el horario que, tras dicha limpieza y el desayuno, incluye la realización de una serie de actividades hasta la hora de comer. También disponen de un tiempo para la siesta y, tras ello, de nuevo actividades hasta las siete, cuando se cena. Los reclusos deben permanecer en sus celdas desde las ocho hasta el día siguiente.

De un tiempo a esta parte, Soto del Real se ha convertido en la cárcel de los reclusos «vip» por excelencia, a la que han llegado por decisiones adoptadas por magistrados de la Audiencia Nacional. Además de los ya citados, por sus celdas han pasado el ex tesorero del PP Luis Bárcenas; el recientemente fallecido Miguel Blesa, ex presidente de Caja Madrid; y el ex banquero Mario Conde. Sin embargo, aparte de su proximidad a Madrid, comunidad en la que hay otros centros dependientes de Instituciones Penitenciarias, las normas son las mismas que en otras cárceles.

Tras su paso por el denominado módulo de ingresos, donde fueron reconocidos por los servicios médicos del centro y entrevistados por un trabajador social, un jurista y un psicólogo, los Villar fueron trasladados al módulo 1, en el que coincidieron temporalmente con los hermanos González.

El módulo 10, en el que ahora se encuentra el ex presidente de la Comunidad de Madrid, junto con Díaz Ferrán, es otro de los considerados como adecuados para reclusos poco conflictivos. De hecho, algunos internos que se encuentran en este sector cursan estudios a través de la UNED. El propio Díaz Ferrán ha ejercido de ordenanza en la biblioteca y está matriculado en el grado de Economía. En el módulo coincidió durante algunos meses con Mario Conde.

Soto del Real, como otras cárceles, dispone de un economato, donde los reclusos pueden adquirir determinados productos, y de un servicio de recadero que se encarga de adquirir en el exterior los productos que no se encuentran en el economato, siempre con permiso de la dirección del centro.

Source: NGT

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