Un submarino nuclear de EE UU desata la ira de Corea del Norte

La retórica belicista y las continuas muestras de fuerza militar en la península de Corea no cesan. Ayer, un submarino nuclear estadounidense llegó a aguas surcoreanas mientras Pyongyang celebraba el 85 aniversario de la fundación de su Ejército con unas maniobras en las que Seúl aseguró que participaron más de 300 piezas de artillería pesada. La aparición del sumergible fue descrita por el Ejército estadounidense como algo «rutinario». Sin embargo, su presencia puso de manifiesto el despliegue castrense que ambos lados de la península están realizando ante la escalada de tensión que se vive en la región desde hace semanas. «Si intensificas tu retórica, además de enviar material militar, y no dejas ninguna puerta abierta para que los norcoreanos se comprometan con algún tipo de diálogo, algo malo va suceder», aventuró a la cadena CNN Paul Carroll, director del Fondo Ploughshares, un grupo de trabajo por la eliminación de las armas nucleares.

El submarino «Michigan», que se unirá los próximos días a las maniobras militares que realizará la flotilla del portaaviones «Carl Vinson» –el buque de guerra al que el presidente americano Donald Trump ordenó dirigirse hacia Corea–, está equipado con misiles de crucero Tomahawk, los mismos proyectiles que se utilizaron para atacar Siria a principios de este mes. El objetivo, enviar un mensaje a Pyongyang: el de que responderán con contundencia si el régimen lleva a cabo una prueba nuclear o el lanzamiento de un misil balístico intercontinental como viene amenazando desde tiempo atrás.

Corea del Norte es «una amenaza real para el mundo», aseguró el presidente Trump el día anterior al tiempo que urgía al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a implementar sanciones más duras sobre el país comunista. El presidente chino, Xi Jinping, que llamó a su homólogo americano el lunes, había pedido «contención» a todas las partes involucradas.

Mientras, en la ciudad portuaria de Wonsan, el líder norcoreano presenciaba unos ejercicios que incendiaron los ánimos de su vecino del sur, que afirmó que se había usado artillería de largo alcance que dejaba a Seúl dentro de su rango de acción. Desde Pyongyang, Park Yong Sik, ministro del Ejército norcoreano, advertía: «Si los enemigos se atreven a optar por la aventura militar, nuestras Fuerzas Armadas eliminarán de la superficie de la tierra a los agresores con un poderoso ataque nuclear preventivo».

Source: NGT Internacional

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