Xi Jinping busca en España reforzar los lazos con la UE

Xi Jinping inició ayer su visita de Estado de dos días, la primera de un presidente chino en trece años. La última fue la de Hu Jintao en 2005 con su lema «el crecimiento pacífico» con el que pretendía disipar las suspicacias sobre el despertar chino y los cambios en los equilibrios de poder que éste pudiera producir en el tablero internacional. Más asertivo es el presidente Xi Jinping, quien no oculta su deseo de convertir a Pekín en una superpotencia con voz propia en la escena global. La visita se produce, además, en un contexto de crecientes tensiones con la Administración Trump. En la antesala de la cumbre del G-20, el presidente norteamericano anunció ayer en una entrevista con «Wall Street Journal» una probable subida de los aranceles al 25% para productos por valor de 200.000 millones de dólares importados y no descartó ampliarlos a otras mercancías por valor de 267.000 millones si Pekín no abre su mercado. Pero los dardos proteccionistas del presidente de EE UU también se dispararon contra la UE y su industria automovilística. Esta retórica frentista abre, sin embargo, una oportunidad de mayor entendimiento entre Pekín y Bruselas. De ahí la visita crucial del presidente Xi Jinping a España. La ofensiva proteccionista de Trump empuja a los europeos hacia el Pacífico, pero el movimiento también se produce a la inversa.

Xi se reunió ayer con el Rey Felipe VI y después participó junto a su esposa, la cantante de ópera Peng Liyuan, en una cena en su honor en el Palacio de la Zarzuela. Hoy se encontrará con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Moncloa y también con los presidentes populares del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, y el Senado, Pío García Escudero. Luego dará un discurso en Las Cortes.

Para España la visita tiene un marcado acento económico con el que se pretende reducir el déficit en la balanza comercial. Destacan, por tanto, dos protocolos agrícolas de gran importancia en nuestro país como son el sector cárnico y la uva de mesa. El primero abre la puerta a la entrada del jamón ibérico y otros productos curados, además de la carne congelada y fresca, a China, el mayor consumidor del planeta. Una oportunidad que fue ayer aplaudida por los representantes del sector.

China, sin embargo, tiene un interés más político-estratégico en su relación con España. Considera que es un enclave privilegiado para la Nueva Ruta de la Seda con la que pretende conectarse con todo el orbe; pero también político como miembro del núcleo duro de la UE. Desde Pekín ven en Madrid una vía de entrada y de influencia en Bruselas. Y esperan que nuestra posición se refuerce después de la salida de Reino Unido en marzo. Por eso, Sánchez y Xi firmarán hoy una declaración conjunta para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales.

Source: NGT

Tagged with:    

About the author /


Related Articles